El fútbol ecuatoriano atraviesa una etapa de reconfiguración financiera. Ante años de endeudamiento, atrasos salariales y gestiones deficitarias, LigaPro implementó nuevos mecanismos de control económico con el objetivo de ordenar las finanzas de los clubes. Pero más allá del discurso institucional, surge una pregunta clave: ¿este control fortalece el sistema o limita el desarrollo deportivo?

El problema de fondo: clubes endeudados y un fútbol financieramente frágil

Durante años, el fútbol ecuatoriano ha convivido con una realidad estructural: clubes con deudas acumuladas, retrasos salariales, demandas legales y presupuestos que no se sostienen en el tiempo. Esta fragilidad económica no es casual, sino consecuencia de:

  • Mala planificación financiera
  • Dependencia excesiva de ingresos variables
  • Falta de controles efectivos

LigaPro identifica que sin reglas claras, el campeonato pierde credibilidad, competitividad y sostenibilidad.

¿En qué consiste el nuevo control económico de LigaPro?

El nuevo modelo de control económico establece límites y obligaciones claras para los clubes, entre ellas:

  • Presupuestos presentados y aprobados antes de la temporada
  • Control del gasto salarial en relación a ingresos reales
  • Restricción de fichajes si existen deudas pendientes
  • Seguimiento financiero durante el año competitivo

La lógica es simple: no gastar lo que no se tiene, una práctica común en ligas europeas bajo el concepto de fair play financiero.

¿A quién beneficia este modelo y a quién perjudica?

El control económico no impacta a todos por igual.

Clubes beneficiadosClubes afectados
Instituciones con planificación financieraEquipos con dependencia de dirigentes
Equipos con ingresos establesClubes con presupuestos inflados
Clubes formadores con ventas al exteriorInstituciones con deudas históricas

Aquí surge una tensión central del fútbol ecuatoriano: Orden financiero vs competitividad deportiva inmediata.

El control económico y el modelo de negocio del fútbol ecuatoriano

Este nuevo esquema obliga a los clubes a replantear su modelo económico. Ya no basta con “armar un buen equipo”, ahora es necesario:

  • Diversificar ingresos
  • Apostar por formativas
  • Pensar el fútbol como proyecto y no como gasto

En este contexto, clubes como Independiente del Valle se convierten en referencia, no por su éxito deportivo inmediato, sino por su sostenibilidad financiera.

Conexión con el negocio

El control económico empuja al fútbol ecuatoriano hacia un modelo donde:

  • La venta de jugadores es clave
  • La gestión importa tanto como el resultado
  • El corto plazo deja de ser la prioridad absoluta

¿Orden o límite? El debate que abre el control económico

El principal debate no es si el control es necesario (lo es), sino cómo se aplica.
Un control rígido puede:

  • Limitar el crecimiento deportivo
  • Reducir la emoción del mercado de fichajes
  • Aumentar la brecha entre clubes bien estructurados y los que no

Revisa mi ultima publicación sobre Economía y Negocio


1 comentario

La nueva Ley del Deporte y el modelo SAD en Ecuador - Juan Tandazo · 5 de enero de 2026 a las 09:18

[…] Revisa mi ultima publicación sobre Economía y Negocio: El nuevo control económico de LigaPro: ¿orden financiero o limitación estructural? […]

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