“El peso de la camiseta”. La frase se repite en transmisiones y columnas de opinión. Se dice cuando faltan argumentos tácticos, cuando el resultado parece inevitable o cuando la historia parece jugar el partido antes que los futbolistas.
Pero ¿qué es realmente el “peso de la camiseta”? ¿Existe en la cancha o es un concepto narrativo construido por los medios para explicar o justificar ciertos resultados?
El origen del concepto: cuando la historia entra al campo
La frase se gestó en el cerebro del DT boquense Carlos Bianchi, pero no sorprendió a nadie: «La camiseta número ’10’ de Boca pesa más que la estatua de Colón», en referencia a la escultura de 38 toneladas realizada en mármol, que hasta hace poco estaba situada cerca de la Casa Rosada y que por estos días ni los Reyes Católicos, ni Pinzón, saben adónde irá a parar.
De todos modos, la totalidad de los analistas especializados consideraron de manera unánime que «el Virrey» exageró en su comparación. «Si la ’10’ de Boca pesara 38 toneladas, Luciano Acosta (su actual portador), habría sufrido como mínimo estallido de meniscos, compresión severa de columna vertebral o un aplastamiento generalizado del tipo ‘tapita de cerveza’ en el partido de reserva contra Newell’s», señaló el especialista en el «mundo Boca»
Juan Carlos Caminito
«Para dar una idea, hubiera sido como colocarle sobre los hombros un Tanque Argentino Mediano tripulado por concursantes de Cuestión de Peso empotrados en su interior», comparó Caminito.
De todos modos, la afirmación de Bianchi reavivó la discusión sobre un reconocido y ancestral problema del fútbol: las notables e inexplicables variaciones del peso de las camisetas. Un caso sin resolver. Este extraño fenómeno, descripto hace ya 40 años por el célebre físico-futbolístico rumano Albert Soccer, consiste en que las casacas de los clubes más importantes (por historia, poder económico y cantidad de hinchas), pesan más que las de otros más insignificantes, aún cuando todas están elaboradas por la misma cantidad y calidad de tela.
El “peso de la camiseta” nace de una idea simple: la historia gana partidos. Clubes con títulos, finales memorables y figuras legendarias cargan con una reputación que los medios convierten en ventaja simbólica.
2. Repetición mediática: cómo una frase se convierte en verdad
El peso de la camiseta no se mide, se declara.
Los medios lo refuerzan cuando:
- Un grande gana sin jugar bien
- Un chico pierde pese a competir
- Un partido se define en momentos clave
Frases como las siguientes se repiten hasta convertirse en sentido común.:
- “En estas instancias pesa la historia”
- “Estos partidos los ganan los grandes”
- “No cualquiera juega con esta camiseta”
El reciente fracaso en la Copa Libertadores 2025 para Boca Juniors al irse eliminado en la fase previa 2 frente a Alianza Lima ejemplificó cómo el concepto fue determinante en el post-partido para tomar serias decisiones institucionales como fichajes, renovaciones y recisiones de contrato
El relato reemplaza al análisis.
Psicología y relato: cuando el mito empieza a jugar
Aquí el concepto se vuelve interesante. El peso de la camiseta no existe físicamente, pero puede existir mentalmente. Por ejmplo, el jugador entra condicionado o el propio equipo cree que tiene la obligación de ganar.
El relato genera un entorno psicológico que termina influyendo en el partido, no por la camiseta, sino por lo que representa. El storytelling crea realidad.
El peso que aplasta: cuando el mito se vuelve presión
El mismo concepto que protege a los grandes también los castiga. Cuando un club “con peso” pierde, el relato cambia:
- “No estuvo a la altura de su historia”
- “Traicionó su camiseta”
- “Falló cuando debía ganar”
Aquí el peso deja de ser ventaja y se convierte en carga emocional. La camiseta ya no empuja, exige.
El peso de la camiseta no está en la tela, ni en el escudo, ni en los títulos. Está en el relato que se repite, en la memoria colectiva y en la forma en que el fútbol se cuenta.
Revisa mi última publicación sobre Storytelling: Cómo los medios construyen caídas históricas: El caso de Boca juniors 2023
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