Decisiones dirigenciales orientadas al negocio televisivo en la era Ligapro

Históricamente, los clubes ecuatorianos dependían de la venta de entradas para pagar sus cuentas y sobrevivir el mes a mes. Sin embargo, con la llegada de la Ligapro, esta realidad cambió drásticamente. En el modelo actual, bajo el mando de Miguel Angel Loor, la asistencia al estadio ha dejado de ser la prioridad económica, ya que el negocio televisivo ofrece una estabilidad que las boleterías no pueden garantizar. Hoy en día, un equipo puede jugar en un estadio casi vacío y, aun así, recibir ingresos millonarios gracias a la transmisión.
El gráfico comparativo que se presenta a continuación muestra de forma clara este desplazamiento financiero. Al observar las cifras, es evidente cómo la brecha entre el dinero que genera la televisión y el que ingresa por taquilla se ha vuelto cada vez más grande. Mientras que los derechos de TV representan un ingreso fijo y seguro para los clubes, la venta de entradas es variable y, a menudo, insuficiente para cubrir los gastos operativos. Este contenido visual permite entender por qué muchas veces vemos estadios desolados: en el fútbol profesional moderno de Ecuador, la tribuna ha pasado a ser un elemento decorativo para un espectáculo que está diseñado, financiado y vendido principalmente para ser consumido desde el hogar.